Nunca te voy a soltar fue la frase que me repetiste un millón de veces  y yo con tanto amor que tenía por tí te escuchaba y te creía todo ilusamente , cuantas veces nos distanciamos y sentía que esa promesa se iba desgastando , sin embargo mantenía la esperanza de que todavía me querías tener a tu lado.

Me lastimaste tantas veces , de maneras tan diversas , mi orgullo pisoteaste y aún así cuando volvías arrepentido te extendía mis brazos y escuchaba nuevamente “nunca te voy a soltar” , pero llegó el día , la mañana se comprometía sin pensarlo te encontré , quien diría … esa era la última vez que te vería ,q ue u sonrisa contemplaría , la última vez que mi amor te llamaría y se me quedó grabado en la memoría ese beso que me diste , aquel beso inesperado , mientras yo dormía y después de una horas todo en mi vida se tornaba triste …y me dije a mi misma nuestra frase ya no existe …

Esa tarde me soltaste totalmente , ya nada quedaba de tus promesas , de tus palabras , ni siquiera esa lágrima que poco a poco resbalaba por mi cara , nisiquiera ella te conmovía , nada de amor quedaba , ya ni una mirada…y es tan absurdo que en minutos todos mis recuerdos se hayan quebrado , que en tan poco tiempo de tu corazón me hayas arrancado .

y ahora ni hablamos , ya ni una palabra amable , ni un apretón de manos , pero seguiré con mi vida y después de todo esto sólo puedo estar segura de que tu amor no era más que un engaño.

Anuncios

PUEDE SER


 

Ya es tiempo, de cambiar,

La vida se nos ha pasado y nosotros seguimos alejados,

La juventud nos unió y sin querer por un momento la vida nos separó,

Pero llegó el momento de cambiar,

Un solo instante más no dejemos pasar,

 

Recuperemos lo que aquel día ese beso dejó pendiente.

Entiendo que puedas tener miedo  a que te vuelva a fallar,

Pero de los errores se aprende y por todo lo ocurrido yo ya supe pagar,

La vida da mil vueltas, y sólo espera que aprendamos la lección,

Podremos crecer por fuera, pero no cambia nuestro corazón.

 

Disculpa por quizá llegar tarde y ofrecerte mi amor, pero ya no puedo ocultarlo, necesito decírtelo hoy.

Que te amo con mi vida, con mi cuerpo y con mi alma,

Que los días sin ti son una eterna agonía una palabra vana,

Que me arrepiento mil veces de haberme alejado por rabia, que hoy la vida no se siente igual sin ti, que te observo a lo lejos y retorna tu recuerdo y se impacta como una bala.

Que te amo en silencio pero tu nombre se escapa en un suspiro al viento,

 

Sólo recuerda aquellos bellos momentos,

Toda la ilusión, todos nuestros sueños,

Mira a tu lado y siempre me vas a encontrar,

Porque no puedo vivir si a mi lado no estás.

 

 

Hoy más que nunca necesito de ti , de tus besos , tus palabras , de lo que me puedes decir sólo a mí ,

 Porque aunque trates no me puedes olvidar, por que un día me juraste que para siempre me ibas a amar.

Es difícil pensar que quizá te volviste a enamorar,

Más si eso es cierto me tendré que resignar,

Pero no me pidas que te llegue a olvidar,

Porque no pude hacerlo  ayer y eso mañana no cambiará

 

Sólo dame el último beso y perdóname de corazón.

Pero jamás dudes de este amor.

Porque  este sentimiento es genuina creación de Dios,

Un amor sincero, pero frágil como una flor.

 

Y si deseas otros labios que los míos,

Sólo bésame esta vez y para siempre olvídame,

Mientras sigo pagando con la agonía de no poderte tener.

 

 

 

Corazón Lastimado


Corazón Lastimado

No sirvió de nada tanto amor,
En un solo momento la ilusión se desvaneció,
Quizá fue tan sólo un hermoso sueño…
Quizá nunca te ví por eso nunca te encuentro,
Ya he buscada debajo de mi almohada,
Aquel sueño perdido,
Sin embargo nunca lo encuentro.

No sirvió de nada todas las palabras que mi corazón preparó para ti ,
Todas se las llevó el viento,
Todas escaparon cuanto tu indiferencia vieron,
Todas… todas salieron corriendo,
Y me quedé tan sola colgada en mi sueño,
Sentada en este mundo del que ya no eres dueño,
Buscando una señal, que caiga del cielo,
Una estrella fugaz, o cualquier lucero,
Alguien que me diga que pasó con mi sueño,
Donde quedó todo el amor… por donde escapó, donde está aquel agujero.

De nada sirvió tanto y tanto anhelo de probar tu boca,
Si ya no hay deseo, ya no hay nada… ya no eres mi cielo,
Te quise alcanzar, pero tu estaba arriba y yo en el suelo,
Recogiendo lo poco que quedaba de mis deseos,
De mis ilusiones de mis momentos.

De nada sirvió preparar al corazón para mentiras si igual te creo,
Y aunque se de sobra que la culpa fue tuya, la culpa siempre me la hecho,
Nunca admitiste que eras un embustero,
Que el cariño del que me hablabas era tan sólo un consuelo,
Para mi pobre corazón, para mi compañero sin reparo y sin anhelos.

Dime de que sirvió haberte dado hasta lo que no tengo si jamás me diste nada, si de ti nada tengo,
Hoy cuando lo pienso… de todo me arrepiento:
De cada beso, de cada palabra, de cada sueño.
De la sonrisa que te regalaba y que para ti era como un desierto:
Vacía, sin vida, como un terreno árido y seco,
Y para mí era como un jardín que florecía porque tus palabras eran su riego

Pero llegó el día de enmendar los errores y comenzar desde cero,
Ya no quiero más nada de ti, buscaré otro cielo,
Quiero que te quedes lejos de mí, para reconstruir mis sueños,
Los mismos que tú pisoteaste con ira y sin miedo,
Quiero coserme el corazón y hacerlo a prueba de fuego,
De ese fuego que tu proyectas con cada beso.

Hoy amanecí co…


Hoy amanecí con ganas de odiarte,

De hasta la muere desearte,

De todos tus defectos acordarme,

De tu hipocresía, de en tu intelecto ese gran desfase.

Amanecí con ganas de odiarte,

De mi pecho arrancarte, de todos tus recuerdos despojarme,

De tu camino alejarme,

Quiero este olor tuyo de mi ropa quitarme,

En mi vida concentrarme y empezar a olvidarte.

Hoy amanecí con ganas de odiarte,

De maldecir hasta a tu madre, por ser ella la causante de tenerte delante,

Hoy quiero aprovecharme de esta ira repentina y salir a buscarte,

Para decirte que en la vida  no hubo un idiota más grande,

Que eres lo más despreciable, que eres poco hombre, que nunca me llenaste,

Amanecí con ganas de odiarte,

Para siempre olvidarte,

Y no es rencor, sólo es dignidad,

Hoy te odio porque me cansé de amarte

No sé si te qu…


No sé si te quise, no sé si te quiero,

Solo sé que del pasado nada quedó,

No sé si fuiste tú, no sé si fui yo

Lo único que sé es que fue uno de los dos,

 

En los días como este en que extraño tu presencia, respiro un poco y pienso,

Que lo que me alejó de ti fue tu ausencia,

La misma que me acompañaba, aún cuando te tenía  a mi lado,

Tu indiferencia, me abrazaba, cuando en ti pensaba,

Tu mirada vacía me miraba, cuando una palabra sencilla esperaba,

 

Pero de ti no ha quedado nada, nada además de esa tristeza que me invade el alma,

Con cada recuerdo que me trae  al a memoria que todo fue una falsa historia,

Que el cuento que escribía no tenía final feliz,

Porque el príncipe que esperaba, en medio de la nada se escapaba,

 

Hoy amanecí perdida en esa carta que reflejaba tu falta de palabra,

Que me dice que tú no tenías alma, que el orgullo te cegaba,

Que a mi amor siempre lo ignorabas.

 

Y cada frase, cada palabra, es como un puñal que atraviesa el alma, que acompaña a mis lágrimas,

Las mismas que resbalan por mis ojos y se mezclan con tu mirada, la misma que nunca me miraba,

 

Aquella  que el último día no me dijo nada y me dejó ir sola y yo creyendo que me acompañaba,

Recuerdo tu boca… tan callada, sin emitir ni una palabra, sólo lo hizo para decir adiós y más nada,

Ahora  quisiera volver el tiempo y recoger cada lágrima, cada sueño roto, cada mirada,

Las mismas que te entregaba y no recibía a cambio nada,

Fuiste el peor veneno que pudo probar mi boca,

Eres el silencio que deja morir y abandona, eres un ladrón de sueños que me ha dejado el alma rota.

 

SOLO QUEDAS TU


 

Ningún beso logró, mi boca de ti alejar,

Ninguna caricia mi pensamiento logró controlar,

La distancia jugaba con mi alma, pero  mi amor el juego ganó,

Tu recuerdo logró la sonrisa, que tu adiós me dejó.

 

Nunca nadie en el mundo mi razón  sobrepasó,

Sólo tu niño amado, sólo tu mi gran amor…

La vida te  alejó y de vuelta te trajo hoy,

Pero tengo miedo a que no sientas lo mismo que yo,

A que otra dueña tenga tu corazón.

 

No niego que mil veces te quise olvidar,

Te quise de mi mente alejar,

Pero a todos puedo engañar, más a mi corazón no puedo mentirle más

El sabe que cuando pasaba por tu casa, con el disimulaba para amparar la ilusión de por un segundo verte,

De poder mirarte y gritarte en silencio te quiero

 

Quise tantas veces saber de ti, preguntar algún amigo por ti, pero prefería desistir,

Sólo Dios sabe cuánto por ti le suplique…para que fueras feliz, para que jamás volvieras a estar triste.

Pero la vida nos seguía alejando y las circunstancias que el mundo me presentaba, hacían que mis sospechas se aclararan.

Nunca te logré olvidar, no funcionó el dolor, el llanto no se llevó tus palabras, ni el recuerdo de tus manos tibias sobre mi espalda.

 

 

SOLO QUEDAS TU


 

Ningún beso logró, mi boca de ti alejar,

Ninguna caricia mi pensamiento logró controlar,

La distancia jugaba con mi alma, pero  mi amor el juego ganó,

Tu recuerdo logró la sonrisa, que tu adiós me dejó.

 

Nunca nadie en el mundo mi razón  sobrepasó,

Sólo tu niño amado, sólo tu mi gran amor…

La vida te  alejó y de vuelta te trajo hoy,

Pero tengo miedo a que no sientas lo mismo que yo,

A que otra dueña tenga tu corazón.

 

No niego que mil veces te quise olvidar,

Te quise de mi mente alejar,

Pero a todos puedo engañar, más a mi corazón no puedo mentirle más

El sabe que cuando pasaba por tu casa, con el disimulaba para amparar la ilusión de por un segundo verte,

De poder mirarte y gritarte en silencio te quiero

 

Quise tantas veces saber de ti, preguntar algún amigo por ti, pero prefería desistir,

Sólo Dios sabe cuánto por ti le suplique…para que fueras feliz, para que jamás volvieras a estar triste.

Pero la vida nos seguía alejando y las circunstancias que el mundo me presentaba, hacían que mis sospechas se aclararan.

Nunca te logré olvidar, no funcionó el dolor, el llanto no se llevó tus palabras, ni el recuerdo de tus manos tibias sobre mi espalda.